Etología

La etología es la ciencia que estudia el comportamiento de los animales, tanto las conductas innatas como las aprendidas.
La base desde la que trabaja el etólogo es la observación del animal con el entorno, y a partir de ahí, se preguntará el motivo de la/s conducta/s e intentará identificar qué las originó y qué las detona.

Aplicaciones

Entre las aplicaciones de la etología encontramos:

  • Agresividad.
  • Reactividad.
  • Miedos y Fobias.
  • Estereotipias.
  • Conductas destructivas y/o conflictivas.
  • Alteraciones hormonales.
  • Etc.

Lo primero será descartar motivo físico, es decir, que la conducta no sea debida a una patología de origen físico.

Por ejemplo: mi perro me ha mordido al tocarle las orejas.

Lo primero será descartar que el animal sufra dolor en la zona, y si es así, hacer las pruebas diagnósticas necesarias para poder identificar lo que pasa, qué provoca el dolor/molestia y así poder administrar el tratamiento adecuado al problema.

Tratamiento

El tratamiento dependerá del tipo de conducta, la gravedad, sus causas y variará según cada caso, estudiado de forma individual.

Podemos englobarlos en 4 grandes grupos, que se complementan entre ellos:

Técnicas de Modificación de conducta

  • El más conocido, que buscará enseñarle al perro otras maneras de comportarse, dotando de herramientas al binomio (perro+guía) para que gestionen el estímulo o situación de una forma diferente.

Enriquecimiento ambiental

  • Este tratamiento buscará adaptar el área donde vive a sus necesidades específicas para facilitar su adaptación y bienestar.

La psicofarmacología

  • ÚNICAMENTE EL VETERINARIO ETÓLOGO ESTÁ AUTORIZADO A EMITIR RECETA.
  • En ocasiones es necesaria la ayuda de un tratamiento farmacológico, como feromonas, ansiolíticos… para facilitar y contribuir a la solución.

El tratamiento quirúrgico

  • En los casos que se necesite. 
  • Este último caso es muy raro que se produzca.

El etólogo, siempre intentará que el tratamiento sea lo menos invasivo y traumático posible, por lo que lo primero será la modificación de conducta y el enriquecimiento ambiental, luego introduciría la psicofarmacología y en última instancia, la cirugía.

Adiestrador o educador canino

Generalmente, el etólogo trabajará codo con codo con un adiestrador o educador canino. El etólogo identificará el problema y pautará con el educador, que es quien trabajará más estrechamente con perro y guía, un plan de acción que nos lleve a la solución.

Algo en lo que sí debemos hacer hincapié, el etólogo no obra milagros, toda solución debe ir acompañada de una gran determinación y constancia por parte del guía del animal, ya que si no seguimos las pautas día a día, no estaremos haciendo nada.

En la gran mayoría de ocasiones, el fracaso del tratamiento es por la falta de constancia y tiempo que se dedica a trabajar con el animal. Los tratamientos etológicos suelen ser largos y mantenerse a lo largo de su vida (mantener unas pautas mínimas para que no reaparezca el problema).

Muchas veces, los etólogos, nos encontramos con que al principio hay una progresión rápida (regalándonos resultados sin haberlos trabajado a fondo, resultados que rápidamente podemos perder), ya que el propietario, al inicio, está totalmente involucrado.

Pero, a medida que se alarga el tiempo, este deja de dedicarle «tanto esfuerzo» a seguir trabajando, ya sea porque no puede, no le apetece o, en muchísimas ocasiones, al ver esta progresión, creen que el problema ya no existe y relajan el trabajo, haciendo el animal un retroceso, que nos devuelve al estado inicial que originó la necesidad de visitar al etólogo.

Así que ante un problema de alteración de conducta, lo primero que se necesita para solucionarlo, es la constancia del guía del animal, que es quien va a trabajar día a día para alcanzar la solución.

El etólogo os va a explicar lo que pasa, os va a guiar en el proceso, pero el mejor tratamiento, SOIS VOSOTROS.

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